Las aplicaciones de la física podrían hacer que las consecuencias de los devastadores terremotos sean cada vez menores en los edificios, "el manto terremoto" proviene de la idea de equipo liderado por Stefan Enoc en el Instituto de Fresnel de Marsella, Francia.

Ellos fueron los primeros en demostrar que la física de las capas de invisibilidad podría tener otras aplicaciones, como el diseño de un manto que podrían hacer que los objetos "invisibles" a las ondas destructivas tormentas o los tsunamis.
Este manto teórico comprende una serie de anillos concéntricos de plástico fijos a la superficie que se instalan durante la construcción base de un edificio, esta capa dirige las ondas sísmicas en torno al edificio, en vez de atravesarlo como ocurre en la actualidad.
La capa de inhibición sólo se centra en la protección de los edificios frente a las “ondas superficiales”, estas se producen cuando las ondas sísmicas llegan a la superficie, generando ondas L (longae), que se propagan por la superficie terrestre (tierra-aire y tierra-agua), las cuales son las causantes de los terribles daños producidos en las edificaciones.
Este sistema consta de una serie de hasta un máximo de 100 anillos concéntricos incorporados bajo el edificio, cada uno sintonizado a una frecuencia determinada. De esta forma, cuando vienen las ondas a lo largo de la superficie, los anillos que están sintonizados en particular, recuperan la mayor parte de esa frecuencia y comienzan a vibrar a lo largo de la misma. Posteriormente, estos anillos situados alrededor del edificio, desvían las ondas de choque hacia otra dirección concreta para su eliminación.
Para proteger un edificio de 10 metros de ancho, cada anillo tendría que ser de 1 a 10 metros de diámetro y 10 centímetros de espesor. El diseño de este anillo concéntrico también puede ser reducido, y podría ofrecer una manera de controlar las vibraciones en los automóviles u otras máquinas pequeñas.
Fuente | Fieras de la Ingeniería